Semana del 11 de Enero del 2026

ESTUDIO BÍBLICO

Tú NO eres el Problema

«No temas, porque yo te he redimido;
te he llamado por tu nombre,
tú eres míx.»

(Isaías 43:1)

Una palabra para volver a respirar

A muchas personas se les rompió la fe sin darse cuenta.
No por falta de amor a Dios,
sino por exceso de miedo.

Aprendieron a mirarse con sospecha.
A pensar que algo en ellas estaba mal.
Que su identidad era el problema.
Que su historia necesitaba corrección.

Eso deja marca.

No siempre como culpa.
A veces como cansancio.
O como silencio.
O como la sensación constante de estar “fallando” en algo que no saben nombrar.

Este estudio empieza diciendo algo simple y necesario: "Tú no eres el problema".

La herida espiritual existe.
Es real.
Duele.
Pero no define quién eres.

Las Escrituras nos regalan una palabra que no acusa ni examina,
una palabra que sostiene:

«No temas, porque yo te he redimido;
te he llamado por tu nombre,
tú eres mío.»

(Isaías 43:1)

Este texto no fue dicho a personas fuertes.
Fue dicho a personas cansadas.
A un pueblo que había perdido tierra, seguridad y sentido de identidad.

Y lo primero que Dios dice no es “cambia”,
sino “no temas”.

Eso importa.

Dios no empieza señalando errores.
Empieza ofreciendo seguridad.

Te llama por tu nombre.
No por tu herida.
No por lo que te dijeron que eras.
No por lo que otros juzgaron en ti.

Desde una teología queer afirmativa, decimos algo con claridad:

  • Dios no se acerca a ti cuando te arreglas.

  • Dios se acerca cuando estás heridx.

Jesús, la Palabra Viva, nunca pidió identidades correctas para amar.
Nunca exigió cuerpos normativos para acercarse.
Nunca usó el miedo como camino de fe.

Si una enseñanza te hizo odiarte, esconderte o desconfiar de Dios,
esa enseñanza no viene del corazón de Cristo.

Este estudio no quiere llevarte a ningún sitio forzado.
Solo quiere abrir un espacio seguro.

Aquí no se te examina.
No se te corrige.
No se te exige.

Aquí puedes respirar.

Tal vez hoy no necesitas cambiar nada.
Tal vez solo necesitas dejar de pelear contigo.

Y escuchar, poco a poco,
que tu identidad no es una amenaza para Dios,
sino un lugar donde Dios ya está.

Preguntas de Reflexión para la semana

Estas preguntas no buscan respuestas perfectas. Buscan verdad cuidada. Puedes trabajarlas a tu ritmo
y, si lo deseas, compartirlas en el Grupo de Conexión en Facebook para acompañarnos y estrechar nuestros lazos.

1️⃣ ¿Cuándo empezaste a sentir que “tú eras el problema”?

Tal vez no fue por algo que hiciste,
sino por algo que te dijeron sobre quién eras.

  • ¿Cómo impactó eso en tu relación contigo y con Dios?

  • ¿Qué emociones aparecen hoy al recordarlo?

Si te sientes segurx, puede que compartir tu experiencia ayude a que otrxs no caminen solxs.

2️⃣ ¿Qué tipo de miedo aprendiste en tu camino de fe?

  • Miedo a fallar.

  • A decepcionar.

  • A no encajar.

    1- ¿Cómo reacciona tu cuerpo hoy cuando piensas en la fe?

    2- ¿Tensión, distancia, alivio, cansancio?

Leer y comentar lo que otrxs comparten nos ayuda a practicar la empatía y la escucha sin juicio.

3️⃣ ¿Qué te provoca leer: “te he llamado por tu nombre”?

Puede sonar cercana…
o difícil de creer.

  • ¿Qué cambiaría si dejaras de definirte solo desde la herida?

  • ¿Qué parte de ti necesita hoy ser mirada con más ternura?

Si esta frase te sostuvo, quizá pueda sostener también a alguien cercano. ¿Por qué no intentas hablarle a otrx sobre tu fe y ayudarle a sostenerse?

4️⃣ ¿Qué te ayudaría hoy a sentirte un poco más segurx en tu camino espiritual?

No algo grande.
Algo posible.

  • ¿Más tiempo?

  • ¿Más comunidad?

  • ¿Menos exigencia?

Esta pregunta será base de la reflexión del próximo encuentro por Zoom. Compartirla nos prepara para caminar juntxs.

Este camino no se recorre con prisa.
Ni con miedo.
Ni desde la autoexigencia.

A veces, el acto más espiritual
no es creer más,
sino descansar un poco.

Que puedas recordar esto, incluso en los días difíciles: "Tú NO eres el problema", y nunca lo has sido.

La herida no tiene la última palabra.
Hay un Dios que te llama por tu nombre y no se retira.